La distribución de la vacuna contra la tuberculosis enfrenta retrasos en centros de salud, afectando la protección de los recién nacidos en México.
La inmunización infantil contra la tuberculosis en México enfrenta un reto importante debido a una escasez de dosis de la vacuna BCG en varias unidades médicas. La vacuna, esencial para prevenir formas graves de la enfermedad en los primeros meses de vida, se encuentra limitada en ciertos centros de salud, generando listas de espera y retrasos en su aplicación. Algunos centros disponen de dosis solo de manera inmediata, mientras que otros no cuentan con suministro en momentos recientes, lo que pone en riesgo la protección temprana de los recién nacidos. Tras el anuncio de la Secretaría de Salud sobre la reanudación de la distribución, los centros de salud públicos trabajan con restricciones de stock, afectando la cobertura de esta inmunización. Además, la tuberculosis continúa siendo un problema de salud pública en el país, con un incremento en casos reportados en los últimos años, lo que subraya la importancia de una vacunación eficiente. La BCG no garantiza una protección total, pero sí reduce significativamente las formas más severas de la enfermedad en niños pequeños. La situación subraya la necesidad de una mayor coordinación y abastecimiento para mantener la inmunización oportuna en toda la población infantil.
