Manacor, Baleares. – Neus Salas, enfermera y líder del Equipo de Atención Primaria, defiende su capacidad para dirigir el Centro de Salud de Manacor, destacando que la competencia en gestión no es exclusiva de los médicos. Esta situación ha generado un debate sobre el rol de las enfermeras en la gestión sanitaria.
Desde 2019, Salas ha desarrollado una gestión reconocida por su eficiencia y liderazgo dentro del equipo. Sin embargo, enfrenta oposición de un sindicato médico que cuestiona su posición, sugiriendo que solo los médicos deberían ocupar roles de gestión. Esta controversia revela un conflicto más amplio en el sistema sanitario sobre las competencias necesarias para liderar centros de salud.
El modelo de gestión actual necesita adaptarse a las demandas del siglo XXI. La experiencia demuestra que las habilidades de gestión se adquieren a través de la formación especializada, no por el simple hecho de ser médico. Existen comunidades autónomas donde enfermeras y médicos dirigen centros de salud sin inconvenientes, lo que evidencia que la profesionalidad debería prevalecer sobre la jerarquía.
La carrera de Medicina no incluye una formación amplia en gestión, a diferencia del grado de Enfermería, que aborda estos temas como competencias fundamentales. Esta disparidad en la formación resalta que no necesariamente un médico esté mejor capacitado para liderar que una enfermera con experiencia y formación en gestión.
Con una dirección basada en liderazgo transformacional, Salas ha demostrado que la gestión eficaz se traduce en una atención de calidad. La respuesta de sus colegas y la colaboración interprofesional durante la pandemia de COVID-19 destacan que el liderazgo va más allá del título: es una cuestión de habilidad y compromiso.


