Washington D.C. – La Corte Suprema de EE.UU. está en la última fase de su período actual, con decisiones pendientes que podrían impactar la democracia y la autoridad presidencial. Los jueces escucharon sus últimos argumentos esta semana antes de iniciar su receso de verano.
Entre los temas que quedan por resolver se encuentran los casos que afectan la representación electoral y los límites en el financiamiento de campañas. Un fallo reciente debilitó parte de la Ley de Derechos Electorales, lo que podría resultar en una reducción de escaños ocupados por demócratas de color en los estados del sur.
Dos casos en particular, National Republican Senatorial Committee v. FEC y Watson v. RNC, están a la espera de decisión. El primero cuestiona las restricciones de financiamiento para las organizaciones del partido, mientras que el segundo podría anular miles de boletas de voto anticipado, afectando desproporcionadamente a los votantes demócratas.
En el ámbito presidencial, los casos en curso involucran intentos de Donald Trump de expandir su poder ejecutivo. La Corte podría respaldar su teoría del “ejecutivo unitario”, lo que permitiría un control más rígido sobre las agencias federales, mientras que cualquier intento de revocar la ciudadanía por nacimiento podría ser rechazado.
Se prevé que las decisiones restantes aborden también cuestiones polarizantes sobre derechos de armas y los derechos de las personas LGBTQ, lo que podría impactar de manera significativa en el panorama político y social del país.


