Líderes del sector empresarial alertan sobre las consecuencias sociales y económicas de incrementar el impuesto, que afectaría a pequeños negocios y al consumo popular.
En la próxima sesión de la Comisión de Hacienda de la Cámara de Diputados, representantes del sector empresarial expresaron su oposición a la propuesta del Gobierno Federal de incrementar el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) a las bebidas azucaradas, una medida incluida en el Paquete Económico 2026. La iniciativa busca disminuir el consumo de estas bebidas en un 7% y generar una recaudación adicional de aproximadamente 41 mil millones de pesos. Sin embargo, expertos y empresarios advierten que el aumento del impuesto podría tener efectos adversos en la economía popular, particularmente en pequeños comercios que dependen de la venta de estos productos y en la generación de empleos, además de potencialmente impulsar la informalidad. Analistas señalan que, a pesar de los incrementos en el precio, el consumo de bebidas azucaradas ha permanecido estable en las últimas tres décadas, sugiriendo que el impuesto no sería efectivo como medida de salud pública. La controversia también abarca diferencias en la imposición de cargas fiscales entre bebidas calóricas y no calóricas, lo que ha generado críticas dentro del sector industrial. La preocupación sobre la afectación al empleo y la economía local ha llevado a que diversos actores soliciten una revisión de la propuesta antes de su aprobación definitiva. La propuesta forma parte de un debate más amplio sobre políticas fiscales, salud pública y desarrollo económico en el país.
