El reconfortante platillo se convierte en el protagonista de las mañanas post-Navidad, manteniendo viva una costumbre culinaria generacional.
CIUDAD, MÉXICO. – La celebración de la Nochebuena el 24 de diciembre marca el inicio de las festividades, pero para muchas familias mexicanas, el verdadero festín culinario ocurre la mañana del 25, con el tradicional menudo.
Este platillo, cuya preparación puede extenderse por seis a siete horas, se ha convertido en un ritual matutino para recuperar energías después de la desvelada. La Menudería Barragán, con más de 30 años de servicio, es un ejemplo de la tradición que se vive en estas fechas.
Elaborado con cocción lenta y un proceso meticuloso, el menudo se ofrece en diversas presentaciones: blanco o rojo, con grano o sin él, y con distintos cortes de carne. Cada variante responde a las preferencias individuales y familiares.
Su acompañamiento clásico incluye chile serrano, cebolla, yerbabuena, chiles secos molidos, limón y tortillas, creando una experiencia de sabor única. La yerbabuena, en particular, se le atribuyen propiedades para aliviar la resaca.
Ya sea preparado en casa o disfrutado en establecimientos como la Menudería Barragán, el menudo caliente sigue siendo uno de los desayunos más esperados del 25 de diciembre en México, consolidando su lugar como un pilar de las tradiciones navideñas.
