El Congreso aprueba una ley que garantiza fondos y retoma servicios públicos esenciales, poniendo fin a la crisis presupuestaria más extensa en la historia del país.
Tras más de seis semanas de parálisis administrativa, Estados Unidos logró reactivar sus agencias federales mediante un acuerdo legislativo aprobado por ambas cámaras del Congreso. La ley, firmada por el presidente Donald Trump, garantiza financiamiento hasta el 30 de enero de 2026, permitiendo así la planificación del próximo año fiscal y la reanudación de servicios esenciales. La medida también contempla recursos adicionales para departamentos estratégicos como Defensa y Veteranos, así como partidas específicas para agricultura, infraestructura y programas de asistencia alimentaria, que durante el cierre dejaron a millones sin beneficios. Un elemento polémico del acuerdo es la autorización a senadores para demandar al Departamento de Justicia en casos de registros telefónicos relacionados con investigaciones del asalto al Capitolio de 2021, una disposición que generó críticas entre diferentes bloques políticos. La reactivación del gobierno ha tenido un impacto significativo en la economía y los servicios públicos, especialmente en áreas como transporte aéreo y atención a veteranos, que afrontaron recortes y despidos. La medida refleja un esfuerzo por estabilizar una situación que afectó a millones de estadounidenses y puso a prueba la capacidad de diálogo bipartidista en momentos de crisis política.
