Estados Unidos inauguró un nuevo consulado en Groenlandia, ubicado en Nuuk, sin la presencia de funcionarios del gobierno local. El embajador estadounidense en Dinamarca, Ken Howery, y la cónsul, Susan Wilson, fueron quienes llevaron a cabo la apertura. Esto ocurre en medio de tensiones en la relación entre Groenlandia y EE. UU., intensificadas por comentarios del expresidente Donald Trump sobre la posible anexión de la isla.
El presidente groenlandés, Jens-Frederik Nielsen, ya había confirmado su ausencia ante el acto, así como la de otros miembros del Gobierno. Sin embargo, algunos políticos y empresarios groenlandeses sí estuvieron presentes. Howery destacó que la decisión sobre el futuro de Groenlandia corresponde a sus habitantes y no debe ser determinada por la fuerza.
En el evento, músicos hawaianos interpretaron los himnos de EE. UU. y Groenlandia, mientras se ofrecían comidas típicas estadounidenses. Este nuevo consulado reemplaza una pequeña instalación que había sido inaugurada en 2020, en la que sí participó el gobierno groenlandés.
A las afueras del nuevo consulado, un grupo de groenlandeses organizó una manifestación en señal de rechazo hacia la política estadounidense respecto a su territorio. Durante su visita, el enviado especial, Jeff Landry, mantuvo reuniones con el presidente Nielsen y otros sectores locales, lo cual vino después de la presión internacional por las declaraciones de Trump sobre la isla.
La tensión ha disminuido un poco gracias a las recientes discusiones entre EE. UU., Dinamarca y Groenlandia, buscando establecer una cooperación basada en el respeto mutuo. Se espera que el trabajo en conjunto continúe, particularmente tras el anuncio de un preacuerdo con la OTAN que busca mejorar la seguridad en el Ártico, lo que podría llevar a la apertura de instalaciones militares adicionales en Groenlandia.
Con información de larazon.es

