El Indicador Global de la Actividad Económica confirmará en breve la desaceleración nacional, afectada por menores avances en manufacturas y servicios.
La actividad económica de México mostró signos de desaceleración durante septiembre y octubre, reflejando una tendencia de menor dinamismo en diversos sectores productivos. Se estima que en septiembre la industria experimentó una caída mensual del 0.4%, además de un descenso anual del 3.3%, evidenciando una vulnerabilidad en las manufacturas y la construcción, que acumulaban pérdidas en los meses previos. Sin embargo, el sector servicios mostró una ligera recuperación, con un aumento mensual de 0.1% y un crecimiento anual de 1.1%, lo que sugiere cierta resiliencia en esa área.
Para el mes de octubre, las perspectivas indican un estancamiento general de la economía, con una contracción de 2.1% en manufacturas a tasa anual y un leve repunte de 0.9% en los servicios. La incertidumbre persiste en el sector industrial, que ya acumulaba una reducción del 1.8% en el período enero-agosto, según cifras iniciales. Esto implica que la pérdida de tracción en la manufactura y la ralentización en la construcción continuarán presionando el cierre del año fiscal.
Un análisis de expertos en finanzas también advierte que la confianza empresarial en sectores como manufactura, construcción y comercio continúa en niveles de contracción, tras varios meses de recuperación parcial. Además, durante la primera semana de noviembre se publicará el Indicador Global de Actividad Económica con datos definitivos de septiembre, para confirmar la magnitud de la caída que ya anticipan diferentes indicadores parciales.
Este panorama confirma que la economía mexicana enfrenta un cierre de año marcado por la falta de crecimiento y una recuperación aún frágil en medio de la incertidumbre global.
