Las estimaciones recientes indican una desaceleración que podría marcar el peor semestre desde 2021, afectando sectores claves y la recuperación económica.
La economía en México atraviesa un período de contracción que se extiende por tercer mes consecutivo, reflejando una tendencia de desaceleración significativa. De acuerdo con datos preliminares del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), el Producto Interno Bruto (PIB) podría cerrarse en una caída cercana al 0.4 por ciento en el tercer trimestre, cifra que marcaría la primera disminución anual desde comienzos de 2021. Los indicadores muestran que, en agosto y septiembre, la actividad económica apenas creció un 0.1 por ciento mensual, insuficiente para contrarrestar la caída de julio. La debilidad en el sector industrial ha sido un factor determinante, registrando un descenso de 3.0 por ciento en ese rubro durante septiembre, mientras que los servicios mantienen un modesto crecimiento. La tendencia indica que, en lo que va del año, la economía apenas acumula un incremento de 0.1 por ciento, evidenciando riesgos para la recuperación y posibles impactos en empleos y bienestar social. La persistencia de estos datos sugiere que México enfrenta un escenario de recuperación frágil, condicionado por factores internos y externos que limitan el impulso de su sector productivo.
