La desaceleración se centró en el sector industrial, afectado por incertidumbre internacional y aranceles, mientras otros sectores mostraron crecimiento.
La economía mexicana mostró un crecimiento del 0.3% en el tercer trimestre del año, cifras que reflejan una desaceleración respecto a las expectativas previas. La contracción se concentró principalmente en el sector secundario, donde la actividad industrial sufrió una caída significativa, impulsada por la incertidumbre en el comercio internacional y la imposición de aranceles que afectaron especialmente a la producción de autopartes y vehículos pesados. No obstante, otras ramas como el sector primario y terciario demostraron cierta resiliencia, creciendo un 3% y 0.9% interanual, respectivamente. La caída en la actividad industrial se reflejó en una reducción del 2.9% en la Formación Bruta de Capital Fijo, un indicador que evidencia la cautela de las empresas para invertir en un entorno de incertidumbre. La desaceleración en la industria ha contribuido a que la economía en su conjunto registre una contracción del 0.3% en el trimestre, superando las expectativas iniciales. Sin embargo, algunos analistas consideran que la tendencia podría mejorar en los próximos meses, apoyados en señales positivas de confianza empresarial y en la recuperación de ciertos sectores afectados por eventos recientes, como las inundaciones en varios estados y los cambios en rutas aéreas nacionales.
