Conocer los riesgos de tocar al dragón azul es vital para los bañistas este verano. El dragón azul (Glaucus atlanticus) es una fascinante criatura marina que flota en la superficie de los océanos. A pesar de su belleza, el contacto puede ser muy doloroso. Este nudibranquio, de solo 3 a 4 cm, acumula veneno de sus presas, como la carabela portuguesa. Al tocarlo, su veneno puede causar síntomas severos, como dolor intenso y urticaria. Sorprendentemente, incluso un dragón azul muerto puede provocar picaduras. Las autoridades costeras alertan a los bañistas sobre su presencia, y se recomienda no tocarlos bajo ninguna circunstancia. Adicionalmente, es fundamental informar a los rescatistas si se encuentra alguno en la arena, protegiendo así la salud pública y evitando incidentes.

