Ciudad del Vaticano. – León XIV subrayó la donación de órganos como un acto profundamente humano durante una audiencia con responsables de la red nacional de trasplantes. El Papa hizo hincapié en la generosidad necesaria para salvar vidas a través de trasplantes.
En su discurso, resaltó la importancia de ver más allá de una sociedad enfocada en la eficiencia y la rentabilidad. Cada trasplante, según León XIV, tiene detrás una historia de entrega que debe ser valorada y respetada. La respuesta generosa de los donantes es fundamental para mantener viva la posibilidad de salvar vidas.
León XIV recordó la importancia de esta práctica, citando a Juan Pablo II, quien definía la donación como un gesto meritorio. Al respecto, el Catecismo de la Iglesia apunta que esta acción debe ser promovida como un acto de solidaridad generosa tras la muerte.
El Papa alertó sobre el riesgo de la mercantilización del cuerpo humano, insistiendo en que la donación debe ser un acto gratuito y solidario. Afirmó que es vital fomentar una cultura del don, que empodere la esperanza y la vida en la sociedad contemporánea.
Además, el pontífice habló sobre el papel de la ciencia en la mejora de los trasplantes y la importancia de que su desarrollo se enfoque en el bien integral del individuo. Enfatizó la necesidad de crear una cultura de donación consciente y colaborativa, que reconozca este acto como un signo de fraternidad y esperanza.

