La recuperación del billete verde responde a inquietudes sobre la manufactura mexicana, afectando el costo del dólar en bancos y casas de cambio.
En un movimiento que sorprendió a los mercados, el peso mexicano sufrió una depreciación frente al dólar estadounidense, cerrando en 18.31 pesos en los intercambios interbancarios. La cotización representó un aumento de 22 centavos respecto a la semana anterior, reflejando una tendencia alcista en el precio del billete verde. En las ventanillas de bancos y casas de cambio, el dólar se vendió a precios que oscilaban entre 18.32 y 19.34 pesos, siendo Bank of America la institución que ofreció la tarifa más alta para sus clientes.
Este incremento en el tipo de cambio está vinculado a una reciente caída en el sector manufacturero del país, uno de los pilares económicos que más influye en la estabilidad del peso. El informe del PMI manufacturero reveló un descenso a 47.3 puntos en noviembre, marcando su nivel más bajo desde junio y consolidando más de tres meses de contracción en la actividad industrial. La ralentización de pedidos y exportaciones indica un deterioro en la producción, lo que ha llevado a una mayor demanda del dólar en el mercado para cubrir riesgos y oportunidades de inversión.
El aumento en el valor del dólar puede afectar tanto a importadores como a consumidores, incrementando los costos en productos y servicios vinculados a divisas extranjeras. La tendencia de la moneda estadounidense en los próximos días dependerá de factores internacionales y del comportamiento del sector manufacturero nacional, que continúa mostrando señales de desaceleración en un contexto de incertidumbre global.
El análisis de especialistas destaca la importancia de seguir de cerca estas variables para anticipar movimientos económicos y tomar decisiones informadas frente a la volatilidad cambiaria.
