El tipo de cambio en México aumenta ligeramente, mientras los mercados permanecen atentos a los datos de empleo y las decisiones de la Reserva Federal.
El mercado cambiario mexicano abrió agosto con el peso en 18.65 unidades por dólar, reflejando una leve apreciación de 0.23 por ciento en comparación con la jornada previa. La volatilidad del peso continúa influenciada por las expectativas en torno a la política monetaria de Estados Unidos, particularmente con la publicación de los datos de empleo y el informe de inflación de julio, que mantienen la probabilidad de un ajuste en las tasas de interés por parte de la Reserva Federal en su próxima reunión de septiembre. La inflación en Estados Unidos, medida por el índice de precios del gasto en consumo personal, subió un 0.2% en agosto y un 2.6% en la comparación interanual, en línea con las previsiones del mercado. Estas cifras fortalecen las expectativas de una reducción en las tasas de interés por parte de la Fed, evento que podría generar episodios de volatilidad en los mercados cambiarios mexicanos y estadounidenses en las próximas semanas. Por su parte, la Bolsa Mexicana de Valores sufrió una caída del 0.75%, cerrando en 58,709 puntos, afectada principalmente por el desempeño de empresas del sector de bebidas y restaurantes. Los mercados de deuda permanecieron estables, con los rendimientos de los bonos a 10 y 20 años sin cambios respecto a días anteriores. En el sector bancario, las instituciones financieras ofrecen diferentes tipos de cambio para la venta del dólar, con Banco Azteca en 19.30 pesos y Banorte en 19.00. La autoridad financiera mexicana mantiene un tipo de cambio de referencia cercano a 18.64 pesos, resultado del análisis de las condiciones internas y externas.
