La situación interna en la Ciudad de México refleja una lucha de intereses entre líderes nacionales, grupos políticos y aspiraciones de poder en 2024 y 2027.
En las últimas semanas, la política en la Ciudad de México se ha visto marcada por tensiones y movimientos que evidencian una lucha por el control territorial y la influencia en las próximas elecciones. La figura de Nora Arias, reconocida líder del PRD, ha recibido el respaldo de diversos liderazgos de estados como Michoacán, Guerrero y Oaxaca, lo cual ha generado inquietud entre ciertos actores locales, incluyendo al alcalde Janecarlo Lozano. Tras abandonar el PRD en 2021 para incorporarse a Morena bajo el liderazgo de Claudia Sheinbaum, Lozano mantiene una postura competitiva frente a grupos rivales que aún operan en la capital.
Una de las principales preocupaciones de Lozano radica en la presencia de César Cravioto, secretario de Gobierno en la Ciudad de México, quien a pesar de sus responsabilidades en el gobierno central, busca consolidar su influencia en la demarcación con miras al 2027. Cravioto ha movilizado a su operador político en la Gustavo A. Madero, donde pretende fortalecer su control en medio de la disputa interna con otros grupos, como el de Clara Brugada. Además, la reciente designación de Pablo Yáñez como nuevo coordinador de la Secretaría de Metrópolis, en sustitución de Alejandro Encinas, ha sido vista como una movida que favorece a los aliados de Cravioto y preocupa a Lozano, quien esperaba un perfil diferente.
En el escenario interno de Morena, Lozano apostó por Omar García Harfuch para las elecciones de 2024, pero aún enfrenta recelos por parte del grupo de Clara Brugada. Este contexto refleja la complejidad de la lucha de poder en la capital, donde alianzas y rivalidades definirán el rumbo político en los próximos años.
