La Cámara de Diputados aprobó un aumento en su aguinaldo y mantuvo beneficios fiscales especiales, generando debate sobre las desigualdades en el sector público.
En la actual legislatura, los diputados han recibido incrementos en sus prestaciones económicas, destacando un aguinaldo equivalente a 53 días de salario, casi el doble del mínimo legal que establece la ley federal del trabajo. Mientras tanto, el beneficio de eximir el aguinaldo del impuesto sobre la renta (ISR) continúa siendo exclusivo para quienes perciben salarios bajos, dejando fuera a los legisladores. Este año, los diputados recibirán aproximadamente 140 mil pesos en aguinaldo, sumando en total más de 219 mil pesos en conceptos de dieta, aguinaldo y devolución de ISR. Para 2026 se prevé un incremento, alcanzando alrededor de 147 mil pesos. La propuesta de otorgar un aguinaldo libre de impuestos a todos los trabajadores, similar a la empezada por la bancada del PAN y analizada por otros partidos, aún no ha sido aprobada mayoritariamente, a pesar de los argumentos en favor de una mayor equidad fiscal. Por otro lado, en enero, la Cámara de Diputados aprobó un aumento en su dieta mensual, que pasó de 75,600 a 79,000 pesos, con la posibilidad de nuevos incrementos si hay recursos disponibles, lo que mantiene la tendencia a privilegiar ciertos beneficios económicos en los órganos legislativos. La percepción pública y las discusiones sobre la distribución de recursos en el sector público continúan siendo temas de relevancia social y política.
