La tradición de la cerveza negra se enriquece con la creciente escena cervecera mexicana, que fusiona innovación y cultura local a través de diversas variedades.
Cada primer jueves de noviembre, el mundo celebra el Día Internacional de la Stout, una fecha dedicada a homenajear uno de los estilos más emblemáticos de la cerveza negra. Originado en Londres en el siglo XVIII y popularizado por cervecerías irlandesas como Guinness, este estilo ha evolucionado en múltiples variantes, desde las secas y ligeras hasta las intensas imperial stouts. En México, aunque tradicionalmente dominado por lagers claras, la escena cervecera artesanal ha experimentado un crecimiento notable en la última década, incorporando las stout como una opción que combina sabor, innovación y tradición local. La Asociación de Cerveceros Artesanales Independientes ha registrado un incremento considerable en la creación de nuevas etiquetas, muchas de ellas con ingredientes y métodos que reflejan la identidad mexicana, como el uso de totomoxtle (hojas de maíz) en cervezas experimentales. Este movimiento no solo amplía la diversidad de estilos en el país, sino que también impulsa el reconocimiento de México en el escenario global de la cerveza artesanal, promoviendo maridajes con ingredientes típicos como mole y chocolate, y fomentando el orgullo por la creatividad local.
