La celebración en la ciudad combina creatividad, cultura y memoria colectiva, manteniendo viva la tradición en espacios públicos hasta principios de noviembre.
Durante estas semanas, la Plaza de Armas se ha convertido en el corazón de una emotiva muestra cultural para conmemorar el Día de Muertos. La festividad presenta distintas expresiones artísticas, resaltando la importancia de mantener vivas las tradiciones ancestrales en un contexto contemporáneo. Entre los principales atractivos figura un túnel sensorial adornado con flores, iluminación suave y una escultura de cráneo monumental que actúa como altar urbano, acompañada por aromas de incienso y voces en cantos tradicionales.
Un elemento destacado es un puente temático instalado sobre una avenida cercana, decorado con flores de cempasúchil, veladoras y proyecciones visuales que representan el tránsito del alma, simbolizando la relación entre la vida y la muerte. Además, en espacios culturales como el Museo Sebastián y la Casa Siglo XXI, se exhiben instalaciones artísticas, incluyendo una lluvia de velas y flores, junto a altares que rinden tributo al arte efímero y a la memoria colectiva de la comunidad.
Estas expresiones reúnen a la ciudadanía, promoviendo la participación y fortaleciendo la identidad cultural. La variedad de actividades en la ciudad busca que las generaciones actuales y futuras puedan comprender y valorar la importancia del Día de Muertos en su patrimonio. La muestra permanecerá en la ciudad hasta principios de mes, permitiendo que visitantes y residentes disfruten y reflexionen sobre esta tradición ancestral.
