El costo financiero por intereses aumenta 7.9% anual, mientras la inversión en infraestructura disminuye, evidenciando desafíos fiscales en México.
México enfrenta un incremento en el gasto por concepto de intereses de su deuda pública, alcanzando cifras que superan el billón de pesos al año. Este gasto, destinado a cumplir con financiamientos que en conjunto suman aproximadamente 18 billones de pesos, representa un desafío importante para las finanzas nacionales, considerando que su monto excede lo destinado a inversión en infraestructura en el mismo período. La inversión física en proyectos públicos, que reportó cerca de 634 mil millones de pesos, disminuyó 29% en comparación con el mismo período del año anterior, aunque todavía supera en 6.5% el promedio del primer año de las administraciones previas, reflejando continuidad en la política de desarrollo de infraestructura.
En términos fiscales, el gobierno ha logrado mantener una gestión equilibrada, con una deuda mayoritariamente en pesos y a tasa fija, optimizando su perfil de vencimientos. La deuda neta del sector público, que representa el 51.1% del Producto Interno Bruto, muestra una ligera reducción respecto a 2024, debido a ajustes en el cálculo del INEGI. Además, los resultados fiscales han sido positivos, con un superávit primario de 240 mil millones de pesos, superando las metas previstas y en contraste con un menor déficit presupuestario.
Este contexto refleja la complejidad de equilibrar las finanzas públicas frente a los compromisos de pago de deuda y el impulso a la inversión en obra pública, aspectos fundamentales para la estabilidad económica y el desarrollo del país.
