El hermano de El Mencho, líder del CJNG, ha sido capturado en varias ocasiones y enfrenta posibles extradiciones a Estados Unidos, evidenciando las fracturas familiares y la lucha contra el crimen organizado.
En una serie de operativos recientes en el estado de Colima, las autoridades mexicanas lograron nuevamente la captura de José Luis Sánchez Valencia, apodado “El Chalamán”, en su tercera detención. Originario de El Capire, Michoacán, Sánchez Valencia tiene vínculos familiares con una de las figuras criminales más reconocidas en México: Nemesio Oseguera Cervantes, conocido como “El Mencho”, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). La familia Sánchez Valencia ha sido pionera en la creación y financiamiento de esta organización criminal, aunque la figura de José Luis siempre fue un elemento problemático, debido a su ostentosa vida y actitudes agresivas.
Históricamente, “El Chalamán” ha sido señalado por su participación en actividades ilícitas, incluyendo su involucramiento en laboratorios de drogas en Colima, donde reside desde hace años. Su historia de arrestos incluye una notoriedad particular en 2011, cuando se difundió un video que mostraba su supuesta tortura en una centro de arraigo de la entonces Procuraduría General de la República, lo que generó controversia y críticas al sistema de justicia mexicano. Pese a ello, ha sido liberado en varias ocasiones, incluso tras detenciones fallidas.
Este escenario refleja las profundas fracturas internas en las familias que dieron origen al CJNG y exhibe las debilidades del sistema judicial frente a la presión del gobierno de Estados Unidos, que busca su extradición para juzgarlo por delitos de narcotráfico. La detención de Sánchez Valencia pone de relieve la complejidad de desmantelar estructuras criminales que mantienen nexos familiares y económicos en el país. La continuidad de sus capturas representa un avance en la lucha contra uno de los cárteles más poderosos de América Latina.
