Autoridades aseguran artefactos peligrosos y encuentran evidencia de actividades delictivas en Salvador Escalante, reforzando la lucha contra el crimen organizado en la región.
Recientemente, en el municipio de Salvador Escalante, Michoacán, fuerzas de seguridad federales y estatales llevaron a cabo una operación que resultó en la desactivación de un lote de artefactos explosivos modificados para ser lanzados desde drones, además de la incautación de diversos materiales peligrosos. La acción se inició tras recibirse reportes sobre la presencia de individuos armados en la zona, quienes huyeron al percatarse de la presencia de policías, militares y Guardia Nacional.
El operativo contó con la participación del Agrupamiento Especializado en Artefactos Explosivos y Materiales Peligrosos de la Secretaría de Seguridad Pública, que intervino para desactivar 11 explosivos en forma de tubos metálicos de aproximadamente 60 centímetros, equipados con alerones estabilizadores. Además, encontraron pólvora negra, pólvora aluminizada, tubos metálicos, clavos de concreto y balines, elementos utilizados en la fabricación de explosivos improvisados.
Este hallazgo representa una preocupación creciente en la región, pues estos dispositivos parecen estar ligados a estructuras del crimen organizado, en particular al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), que ha reforzado su presencia en Michoacán en los últimos años. En la huida, los sospechosos dejaron atrás dos vehículos y una motocicleta, evidencias de su presencia y posibles operaciones ilícitas en la zona.
Este tipo de operaciones reflejan el compromiso de las autoridades mexicanas en frenar la proliferación de armas y explosivos utilizados para actividades delictivas. La incautación de estos dispositivos peligrosos también evidencia la sofisticación de las técnicas empleadas por los grupos criminales para promover la violencia y desestabilizar la región, lo cual hace indispensable continuar con estrategias de inteligencia y operaciones coordinadas en el estado.
