Se realiza una apertura controlada para evitar riesgos por lluvias recientes y mantener la seguridad en comunidades cercanas.
El nivel de la Presa de La Boca, ubicada en el estado, alcanzó casi el 104 por ciento tras las lluvias registradas durante el fin de semana. Para garantizar la seguridad y evitar desbordamientos, las autoridades llevaron a cabo un desfogue controlado en la tarde de este lunes, bajo la supervisión de la Comisión Nacional del Agua (Conagua). La operación consistió en liberar aproximadamente 50 metros cúbicos por segundo, medida que no representa peligro para las comunidades aledañas.
El proceso fue ejecutado siguiendo los protocolos de operación establecidos para situaciones de incremento en los niveles de almacenamiento. La apertura de una compuerta elevó el nivel en 50 centímetros, permitiendo un descenso gradual que facilita la preparación para futuras lluvias y aumentos en el cauce. Además, el personal técnico realizó una inspección para garantizar la estabilidad de la estructura y la capacidad de resistencia ante posibles avenidas.
Históricamente, el embalse juega un papel clave en la regulación de recursos hídricos en la región, siendo fundamental en la gestión de inundaciones y suministro de agua potable para comunidades cercanas. La coordinación entre distintas autoridades, incluyendo municipios como Santiago, Cadereyta, Los Ramones y China, es esencial para responder a posibles emergencias relacionadas con el aumento del caudal del río San Juan, que atraviesa estas localidades y desemboca en la presa.
La vigilancia continua y la comunicación con la población son prioritarias en estos episodios, por lo que Protección Civil mantiene alertas y desplegó unidades de monitoreo para informar a la población sobre cualquier cambio en la situación de riesgo.
