El evento, que rinde homenaje a los cuatro elementos del Mictlán, reunió comparsas, danzas y actividades culturales en una celebración vibrante y segura.
Al atardecer, la ciudad vivió una jornada de alegría y tradición durante el desfile dedicado al Día de Muertos, que reunió a numerosos participantes en un recorrido lleno de color y creatividad. El evento inició en la intersección de las calles 20 de Noviembre y Venustiano Carranza, siguiendo por la avenida Aldama hasta llegar a la emblemática Plaza de Armas, donde se realizaron diversas actividades culturales y artísticas.
Este año, la celebración rindió un homenaje visual y simbólico a los cuatro elementos del Mictlán: fuego, agua, tierra y aire, elementos fundamentales en la cosmovisión mexicana para recordar a los fallecidos. La participación de comparsas, grupos de danza y agrupaciones culturales contribuyó a fortalecer las tradiciones ancestrales que unen a la comunidad en esta fecha significativa.
Para garantizar la seguridad durante el evento, las autoridades implementaron cierres viales desde las 4:30 de la tarde en calles clave aledañas a la avenida Aldama, como Ignacio Ramírez, Escuadrón 201 y Vicente Guerrero, permitiendo una convivencia ordenada. Tras el desfile, las calles fueron reabiertas y comenzaron las actividades nocturnas en la Plaza de Armas, donde los asistentes pudieron disfrutar de atracciones como el Puente de las Ánimas, un túnel decorado con cempasúchil, y un altar urbano en forma de cráneo gigante que cautivó a todos.
La gran afluencia y entusiasmo reflejan cómo esta tradición se ha consolidado como uno de los festejos más esperados en la región para honrar la memoria de los seres queridos que ya no están, manteniendo vivos los valores culturales y espirituales del pueblo.
