La vacuna contra la tuberculosis, esencial para recién nacidos, continúa ausente en hospitales públicos y privados desde hace meses, poniendo en riesgo la salud infantil.
El suministro de la vacuna BCG, fundamental para proteger a los recién nacidos contra formas graves de tuberculosis, no se ha normalizado en el país a pesar de las promesas hechas por las autoridades de salud. Desde hace más de dos meses, hospitales privados y centros de salud en diferentes estados reportan la ausencia del biológico, dificultando la protección temprana de los menores. Aunque en julio pasado se anunció que 3.4 millones de dosis estaban en proceso de liberación tras un cambio en la planta productora en India, la distribución no ha llegado a todos los centros, dejando un vacío en la inmunización infantil. La tuberculosis sigue siendo una enfermedad preocupante en México, con un incremento de casos en los últimos años y regiones como Veracruz, Nuevo León y Baja California siendo las más afectadas. La falta de vacunación a los recién nacidos incrementa el riesgo de enfermedades severas, especialmente en un contexto en el que la salud pública también debe atender otros retos como la influenza, neumococo y COVID-19. Expertos advierten que la vacunación temprana es crucial para fortalecer el sistema inmunológico en los primeros años de vida, y la demora en la distribución de la BCG representa un problema de salud pública que requiere atención urgente.
