La falta de dosis esenciales para inmunizar a menores persiste en varias regiones, poniendo en riesgo la salud infantil y evidenciando retrasos en la distribución.
La disponibilidad de vacunas en el sistema de salud público mexicano continúa enfrentando desafíos, con varias regiones reportando escasez de dosis clave para la prevención de enfermedades infantiles. Datos recientes indican que, al cierre de julio de 2025, las unidades médicas del IMSS-Bienestar solo contaban con cuatro dosis de la vacuna contra la hepatitis B de 10 microgramos en centros de atención primaria, evidenciando una problemática persistente en el abastecimiento. La reciente liberación de la vacuna BCG, crucial para prevenir formas graves de tuberculosis, permitió iniciar su distribución en todo el país, pero aún existen múltiples estados sin acceso a otros esquemas de inmunización importantes como DPT, neumococo y rotavirus.
Este desabasto responde en parte a retrasos en la producción internacional, provocados por cadenas de suministro globales afectadas y dificultades logísticas. La situación se complica además con la baja aplicación de dosis, pues en los primeros tres meses del año, sólo el 22.9% de las vacunas disponibles fueron utilizadas, limitando la protección en la población infantil. La falta de vacunas contra enfermedades prevenibles ha derivado en casos de tos ferina con mortalidad infantil en diversos estados, resaltando la gravedad del problema. La coyuntura destaca la necesidad de fortalecer los mecanismos de distribución y asegurar un abastecimiento permanente para garantizar la salud pública.
