El dirigente cordobés revisa alianzas y fortalece su postura para orientar la renovación del radicalismo hacia 2027.
En un escenario político en constante cambio, el radicalismo cordobés atraviesa una etapa de reconfiguración, en la que figuras como Rodrigo de Loredo comienzan a definir sus apuestas para el futuro. Tras un período de pérdida de influencia interna y algunos enfrentamientos con sectores del peronismo y la Casa Rosada, De Loredo trabaja en fortalecer su perfil y en tejer alianzas que le permitan consolidar su liderazgo y proyectarse a nivel nacional.
Entiende que la competencia interna y los resultados electorales en Córdoba representarán un punto de inflexión para su estrategia. El dirigente no solo busca impedir que referentes como el exintendente Ramón Mestre accedan a diputaciones, sino que también analiza la posibilidad de activar una interna radical en 2024, con la mira puesta en definir candidaturas para las próximas elecciones. La intención es evitar esperar hasta 2027, ya que considera que eso podría perjudicar la presencia del partido y de su sector en las discusiones de poder.
El contexto político muestra una mayor polarización entre las fuerzas tradicionales y los libertarios que emergen con fuerza en el escenario. La victoria parcial de Milei y su influencia en la dinámica electoral obligan a los principales actores a definir rápidamente qué construcción política desean impulsar en los próximos años. En ese sentido, De Loredo busca reconstruir vínculos con referentes nacionales, incluyendo a Mauricio Macri, en un intento de fortalecer un espacio de centro-derecha que pueda competir con el kirchnerismo y otras variantes.
El mobilizar el radicalismo, reforzar alianzas estratégicas y definir una hoja de ruta clara son los ejes de la estrategia de De Loredo. La intención es que, en el escenario de 2027, Córdoba tenga un frente fuerte y cohesionado que garantice la influencia del radicalismo en la política nacional, dejando atrás tensiones internas y difícilidades de alianzas previas.
Este proceso de reorganización interna se presenta como clave para renovar el capital político del sector y definir quién tendrá la candidatura en una contienda que promete ser decisiva para el reordenamiento del centro político en Argentina.
