La candidata impulsa una política de ayuda social para captar votos en barrios populares, enfrentando la competencia electoral en un escenario polarizado.
Natalia de la Sota ha centrado su campaña en promover una política de devolución del Impuesto al Valor Agregado (IVA) de hasta 100 mil pesos en compras de productos básicos, buscando fortalecer su respaldo en sectores populares de Córdoba. Esta iniciativa responde a la receptividad que tuvo durante la administración anterior y apunta a captar votos de quienes en las elecciones últimas mostraron inclinación hacia la izquierda y también hacia figuras como Javier Milei, en un contexto de fragmentación política.
El panorama electoral en la provincia refleja un crecimiento sostenido de De la Sota, quien mantiene un nivel de apoyo cercano a los 12 puntos porcentuales en las encuestas. Sin embargo, los analistas del Gobierno provincial consideran que su nivel real podría ser menor, y observan que el principal objetivo es consolidar un espacio propio en medio de un escenario donde las divisiones internas del peronismo, y la competencia con figuras como Juan Schiaretti y Ramón Mestre, complican la proyección del peronismo tradicional.
Para ampliar su base de apoyo, la candidata busca atraer a votantes que en el pasado favorecieron a Milei, especialmente en barrios caracterizados por una fuerte presencia de sectores populares. La estrategia también contempla la rivalidad con otros referentes históricos y políticos, quienes disputan por la influencia en la estructura del peronismo cordobés, en medio de una creciente polarización que ha favorecido a candidatos con discursos outsiders o de derecha, como Milei. La definición del escenario electoral dependerá en buena medida de cómo las candidaturas logren consolidar su apoyo y enfrentar los desafíos internos del peronismo y los movimientos emergentes.
