Las autoridades continúan con la identificación de restos y el análisis de fragmentos óseos en el marco de la investigación de la tragedia minera.
Tras la conclusión de la reciente búsqueda en un complejo minero, se logró localizar un total de diez cuerpos. Durante el operativo, también se hallaron fragmentos óseos que serán sometidos a análisis forenses para determinar su identidad con precisión. La labor de identificación forense ha permitido confirmar la identidad de tres personas cuyos restos fueron entregados a sus familiares en las últimas horas.
Uno de los casos corresponde a Jair N. G., de 40 años, quien fue reportado como desaparecido desde finales de octubre del año pasado y cuyo cuerpo fue entregado la noche del martes tras una confirmación genética. Otra víctima es Said Mauricio D. M., de 37 años, cuyo reporte de desaparición data del inicio de septiembre y que fue entregado este miércoles. La tercera persona identificada es Heriberto G. S., también de 37 años, reportado como ausente desde agosto y cuya identificación se realizó en esta semana.
Además, existe una posible identificación positiva para otras cuatro víctimas, cuyas pruebas periciales están en curso para verificar su autenticidad. Para los tres cuerpos restantes, los especialistas trabajan intensamente en el cotejo de huellas dactilares con las bases de datos disponibles, con la finalidad de completar el proceso de reconocimiento.
Este incidente ha puesto en evidencia los riesgos de las actividades mineras y la importancia de los protocolos de seguridad, así como la necesidad de reforzar las acciones preventivas en el sector para evitar tragedias similares en el futuro.
