La gestión de Gustavo Petro al frente de la presidencia colombiana se encuentra bajo un intenso escrutinio debido a una serie de críticas y reveses importantes. Recientemente, el exfiscal Francisco Barbosa advirtió sobre las consecuencias de los señalamientos provenientes de Estados Unidos, reiterando que Petro fue descrito como “líder del narcotráfico” por el expresidente Donald Trump.
Una encuesta internacional reveló que solo el 19.5% de los encuestados califica la labor de Petro como "muy buena". Esta cifra lo coloca en un grupo de mandatarios con los índices de aprobación más bajos, donde se destacó a Luis Lacalle Pou de Uruguay como el que goza de mayor aceptación.
A su vez, la presencia de Petro en eventos relevantes ha sido escasa, como su reciente ausencia a la asamblea de Anif, donde es la primera vez que el presidente se pierde esta cita importante. Este incumplimiento ha generado críticas que indican un distanciamiento del mandatario con las instituciones del país.
El exvicepresidente Germán Vargas Lleras calificó la situación actual del gobierno de Petro como una "pesadilla", enfatizando que queda sólo un año y medio de mandato y comenzando un "conteo regresivo" hacia el final de su administración. Estas declaraciones evidencian el descontento generalizado por la gestión actual.
Finalmente, expertos advierten sobre las posibles repercusiones de la investigación del Consejo Nacional Electoral hacia la campaña de Gustavo Petro. El análisis sugiere que esta situación podría afectar mayores aspectos de su gobierno y su relación con el electorado, en un contexto donde la confianza en el liderazgo nacional se encuentra deteriorada.
Con información de infobae.com

