El Presidente Javier Milei enfrenta una creciente crisis interna en su administración que pone en riesgo su poder. Las tensiones entre los allegados al mandatario, especialmente entre su hermana Karina y Santiago Caputo, están afectando la gobernabilidad del país. Las luchas de poder han alcanzado un punto crítico que puede desbordar su control.
Desde el inicio del año, las peleas internas han tomado protagonismo en su gobierno. Los conflictos entre sus colaboradores no solo han desviado la atención de la gestión, sino que también han generado desconfianza y un ambiente hostil. Las filtraciones de escándalos han incrementado la tensión, cada bando acusando al otro como responsable de las crisis.
Milei había establecido un triángulo de decisiones en su gobierno, pero la influencia de Karina ha desplazado a otros miembros clave. Aunque Caputo mantiene una participación importante en áreas críticas, la falta de comunicación y la pérdida de control sobre ciertas instituciones han dejado al Presidente vulnerable frente a sus opositores.
Este clima de confrontación no se limita a la política interna, sino que se refleja en su gestión económica. La caída de pequeñas y medianas empresas contrasta con los anuncios de inversión en sectores estratégicos. Las tensiones internas pueden desviar el enfoque de los resultados económicos que esta administración se comprometió a lograr.
Si Milei no actúa con rapidez para resolver estas discordias, su futuro como Presidente podría estar en grave riesgo. Con elecciones a la vista y la presión social en aumento, es imperativo que centre esfuerzos en enfrentar estos problemas internos para evitar un debilitamiento irreversible de su mandato.
Con información de lanacion.com.ar

