El Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) presentó un informe que señala que 2025 marca el año más crítico en la última década en términos de balance humanitario en Colombia. La violencia derivada de diversos conflictos armados ha creado un panorama desolador, afectando severamente a la población civil.
Este agravamiento no sólo se debe a la intensificación de hostilidades, sino también a la falta de respeto hacia el derecho internacional humanitario. En el último año, el CICR documentó 965 personas fallecidas o heridas por artefactos explosivos, siendo la mayoría civiles. Además, 308 nuevas desapariciones fueron registradas.
Las cifras de desplazamiento son alarmantes: 235,619 personas se desplazaron de manera individual y 87,069 en eventos masivos. Un total de 176,730 personas se encuentran actualmente confinadas, reflejando un aumento notable comparado con 2024. Estos datos son reforzados por la Unidad para la Atención y Reparación Integral a las Víctimas (UARIV).
Olivier Dubois, jefe de la delegación regional del CICR en Bogotá, indica que esta situación es un reflejo del deterioro continuo desde 2018, que ha llevado a consecuencias más severas para los ciudadanos. Particularmente preocupante es la cifra de actos violentos contra la asistencia humanitaria de salud, con 282 incidentes reportados.
El informe también resalta el uso de drones por grupos armados para lanzar explosivos, aumentando el riesgo para comunidades rurales y urbanas. A esto se suma que muchos ciudadanos enfrentan diversas formas de violencia, incluidos homicidios y reclutamiento forzado de menores.
Las regiones más afectadas incluyen Norte de Santander, donde se ha concentrado el 67% de los desplazamientos masivos, y Cauca, que presenta el 46% de los heridos y fallecidos por explosivos. Chocó y Guaviare también enfrentan situaciones críticas, con más de 16,000 personas afectadas por confinamiento.
Con información de elpais.com.co

