El valor agregado y el empleo en el sector informal muestran signos de expansión, señalando cambios en las dinámicas laborales y de producción en el país.
La dinámica del sector informal en México ha experimentado cambios marcados en los últimos años, impulsados por las condiciones generadas por la pandemia y la evolución del mercado laboral. Este sector, que comprende unidades económicas no registradas oficialmente y puestos de trabajo sin contratos formales, ha visto un incremento en su producción y en la creación de pequeños negocios, en particular en línea.
Tras la recuperación post-pandemia, el valor agregado bruto del sector informal ha registrado un crecimiento anual superior al 3 por ciento, reflejando una notable expansión en su actividad productiva. Además, la cantidad de empleos en esta área, que había disminuido tras un pico en 2015, muestra ahora un repunte, con un aumento promedio del 1.5 por ciento en los últimos dos años.
Este fenómeno no indica que el sector informal esté absorbiendo una mayor proporción del desempleo del sector formal, sino que muchos trabajadores han optado por alternativas de ingreso que, durante la pandemia, se consolidaron como opciones más estables. Como resultado, en los últimos años, el número de pequeños negocios en México ha crecido de aproximadamente 5 millones a unos 7 millones, impulsando una posible tendencia hacia la formalización futura de estos emprendimientos.
La consolidación de estas nuevas empresas puede representar una fuente significativa de empleo y crecimiento en el país, especialmente en actividades de servicios y manufactura digitalizadas. Este proceso refleja una transformación en el mercado laboral mexicano, donde la informalidad se ha convertido en una opción duradera y adaptada a las nuevas formas de negocio.
