La empresa metalúrgica cambiará su enfoque hacia la importación tras despedir a la mayor parte de su personal, afectando la economía local de Sastre, Santa Fe. La tradicional metalúrgica ubicada en la localidad de Sastre, en la provincia de Santa Fe, ha anunciado que suspenderá su producción y comenzará a importar generadores y alternadores eléctricos. La decisión implica la desvinculación de aproximadamente el 90% de sus empleados, incluyendo trabajadores con décadas en la firma. La planta, que alguna vez fue líder en el mercado nacional, reduce así su participación en la fabricación local y se prepara para actuar como un centro de distribución y ensamblaje de productos provenientes de China, según fuentes cercanas a la empresa. Este cambio responde a las difíciles condiciones económicas de la región y la recesión que atraviesa el sector industrial. La planta de Sastre, que en su apogeo encabezaba la producción y exportaba a varios continentes, ahora enfrentará una transformación en su operativa, afectando significativamente a la comunidad local, donde la empresa representaba un pilar económico. La Unión Obrera Metalúrgica (UOM) ha manifestado su disconformidad ante los despidos, señalando que la mayoría de los empleados despedidos llevan cientos de años en la compañía y que la medida refleja una tendencia a deslocalizar la producción en el país. A pesar de estos recortes, la firma ha asegurado que no cerrará definitivamente, sino que transformará su estructura laboral, enfocándose en importaciones y logística. La decisión refleja los desafíos que enfrentan muchas empresas en Argentina ante las crecientes dificultades del mercado y la competencia internacional.
