El incremento en el gasto financiero, impulsado por tasas de interés elevadas y mayor endeudamiento, podría afectar la asignación de recursos del próximo año.
El costo total asociado a la deuda pública en México podría alcanzar más de un billón de pesos al cierre de 2025, lo que representa una carga significativa para el presupuesto nacional. Actualmente, el gasto financiero del sector público ya supera los 700 mil millones de pesos en el primer semestre del año, mostrando un incremento cercano al 11% respecto a 2024. Este aumento se explica en gran medida por las tasas de interés históricamente altas y el incremento en la contratación de deuda por parte del gobierno en los últimos años, especialmente durante 2024. La proporción del gasto gubernamental destinada a cubrir estos costos ha llegado a cerca del 16%, lo que restringe recursos destinados a otras áreas prioritarias. La reestructuración de la deuda y las posibles bajas en las tasas de interés en 2026 podrían aliviar parcialmente esta presión, pero la tendencia actual mantiene en alerta a los analistas sobre el impacto en el gasto público. Además, las amortizaciones de deuda tanto interna como externa seguirán superando los 3 billones de pesos y 7 mil millones de dólares, respectivamente, durante los próximos años, poniendo a prueba la capacidad fiscal del país.
