La corrupción es un desafío que trasciende la administración de un solo gobierno, según Álvaro V. Ramírez. Este especialista enfatiza que todos los gobiernos, independientemente de su inclinación política, deben responder a la rendición de cuentas. La falta de acceso a información pública, advierte, puede entorpecer la transparencia necesaria en la gestión pública.
Ramírez analizó el impacto de la desaparición del Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (INAI). Considera que este hecho representa un retroceso significativo en las instituciones mexicanas. Aunque se mostró cauteloso respecto a los temas internos del país, subrayó que eliminar estructuras como el INAI va en detrimento de la transparencia, vital para las democracias en la región.
El análisis también aborda la relación entre la popularidad de los gobernantes y sus obligaciones. Ramírez destacó que ganar una elección no otorga un “cheque en blanco” para actuar sin límites. La legitimidad obtenida en las urnas no exime a los gobernantes de mantener estándares de eficacia, transparencia y rendición de cuentas en su gestión.
Además, identificó la indiferencia ciudadana como el mayor obstáculo ante un gobierno abierto. Para él, la participación activa de los ciudadanos es fundamental en el proceso democrático. La rendición de cuentas no es solo un deber de los mandatarios, sino también una responsabilidad compartida que comienza en el ámbito cotidiano de cada individuo.
El especialista hizo un llamado a la ciudadanía para que no se conforme con otorgar su confianza electoral cada cierto tiempo, sino para que mantenga una vigilancia constante sobre los compromisos adquiridos por sus gobernantes. La transparencia y la participación son herramientas clave para fomentar un entorno democrático más robusto.
Con información de puentelibre.mx

