Juan Pablo Quinteros impulsa cambios legislativos alineados con la postura de Bullrich y Monteoliva para reforzar el control policial en la provincia.
En un paso estratégico para consolidar su respaldo a las políticas de seguridad de Patricia Bullrich, el ministro de Seguridad de Córdoba, Juan Pablo Quinteros, ha iniciado una serie de acciones destinadas a reforzar la presencia policial y a promover reformas legales en línea con la agenda penal de la actual ministra de Seguridad nacional. Durante su gestión, Quinteros ha dirigido operativos impactantes y aumentado el protagonismo de las fuerzas policiales, incluyendo acciones contundentes contra delitos menores como el motochorro y la capturación de “naranjitas” o trapitos que intimidaban a conductores en zonas comerciales y eventos masivos. Estas medidas buscan fortalecer la imagen de orden y control en la provincia, en un contexto donde el sector favorece políticas de mano dura y mayor intervención policial para combatir la inseguridad.
Este impulso por legislar en favor de una mayor mano dura responde a un escenario en el que Córdoba, similar a otras regiones del país, enfrenta desafíos sociales profundos, como la crisis en salud mental y la desintegración familiar, que contribuyen a un incremento de la violencia urbana. Además, la alianza con la agenda de Monteoliva y Bullrich busca blindar a Quinteros frente a las críticas de los grupos libertarios y aliados con ciertos sectores políticos, reafirmando así su línea de continuidad con el discurso de orden y seguridad. La próxima visita de Monteoliva a Córdoba, en una actividad fuera de Buenos Aires, refuerza esta estrategia conjunta en favor de una política penal más estricta y de mayor presencia del Estado en las calles.
La apuesta del gobierno provincial por reforzar esta agenda se enmarca en una tendencia nacional de incrementar la represión y fortalecer las políticas de control social, en respuesta a las crecientes preocupaciones por la seguridad ciudadana y el orden público.
