Funcionarios provinciales cuestionan la decisión del Gobierno nacional que podría incrementar riesgos viales y deteriorar la infraestructura. En los últimos días, el gobierno de la provincia de Buenos Aires elevó su preocupación por la habilitación de la circulación de camiones de gran tamaño conocidos como bitrenes en la red vial nacional. La medida, que busca facilitar el transporte de carga, ha sido interpretada por los funcionarios provinciales como una iniciativa que pone en riesgo la seguridad vial y la infraestructura del país. Expertos en transporte señalan que el aumento de peso y tamaño de estos vehículos puede deteriorar rápidamente las rutas, muchas de ellas en estado precario, y dificultar maniobras en curvas y en condiciones adversas. Además, advierten que los bitrenes requieren mayor distancia de frenado y mayor espacio de giro, lo que incrementa la probabilidad de accidentes en carreteras compartidas con otros vehículos. Por otro lado, críticos del plan también han señalado que el Ejecutivo está descuidando el mantenimiento de las vías, dejando una red vial que, a su vez, está sujeta a un deterioro progresivo. La preocupación se acrecienta en un contexto donde las inversiones en infraestructura por parte del Estado han sido escasas, y se ha incentivado la privatización del sistema ferroviario para cargas y pasajeros. De fondo, se resalta que una política de transporte eficiente y segura debe apostar por una infraestructura sólida y una regulación adecuada. Los analistas sostienen que apostar solo a la circulación de estos vehículos sin reforzar las rutas pone en riesgo la seguridad de conductores y peatones, además de impactar negativamente en la economía y el desarrollo industrial del país. En definitiva, la discusión revela un debate sobre el equilibrio necesario entre la modernización del transporte de carga y la preservación de la seguridad vial, así como la importancia de mantener en condiciones óptimas la infraestructura para evitar futuras cat
