Desde un centro de detención en Buenos Aires, el Contralmirante Fernando Farías Laguna ha hecho declaraciones impactantes sobre el tráfico ilegal de combustibles en México. Asegura que esta actividad no es aislada, sino que está respaldada por una "operación de Estado" que involucra a diversas instituciones gubernamentales.
Farías Laguna y su hermano, el Vicealmirante Manuel Farías Laguna, están acusados de operar una red de huachicol desde la Secretaría de Marina. Fernando se encuentra en prisión tras ser arrestado en abril por intentar entrar a Argentina con un pasaporte falso. En una entrevista reciente, sostiene que tanto él como su hermano son "chivos expiatorios" en un esquema criminal con protección gubernamental.
La relevancia de este caso radica en que ambos marinos son sobrinos del exsecretario de Marina, Rafael Ojeda Durán. A pesar de las acusaciones, Farías Laguna rechaza cualquier suposición de nepotismo, argumentando que su familia tiene una larga tradición militar y que su carrera no se ha visto favorecida por su parentesco.
El exoficial alega que las acusaciones en su contra son parte de una maniobra para desviar la atención de los verdaderos responsables del tráfico de combustibles. Él mismo notificó sobre estos delitos a su tío y muestra una creciente preocupación por la seguridad de quienes han tratado de exponer esta red, citando el asesinato de un Contralmirante que intentó destapar el asunto.
Fernando Farías Laguna busca asilo político en Argentina o una posible extradición a Estados Unidos, mientras su hermano permanece encarcelado en México. Afirma que el sistema judicial mexicano ha sido hostil hacia él, denegando el acceso a la información crucial para su defensa. Asegura que regresar al país significaría su muerte, pues sostiene que las verdaderas redes de huachicol siguen operando con total impunidad.
Con información de tvazteca.com

