La recuperación del gasto de los hogares impulsa el crecimiento moderado del sector, ante un entorno de incertidumbre económica y alta participación de las importaciones.
El sector consumo en México mantendrá su papel principal en el funcionamiento de la economía hasta 2026, aunque con un crecimiento moderado en comparación con años anteriores. Las perspectivas apuntan a una expansión del gasto real de los hogares cercana al 1%, después de un año 2025 que mostró estancamiento en ese rubro. Este comportamiento se atribuye a la recuperación en los niveles salariales, un ciclo de relajamiento en las condiciones de crédito y la integración continua con Estados Unidos, factores que aportan estabilidad y dinamismo a la economía nacional.
A pesar de estos avances, la tendencia indica que el Producto Interno Bruto (PIB) real estará cada vez más vinculado al consumo y menos a las inversiones de capital, debido a la incertidumbre política y a la baja inversión pública. Los hogares, en respuesta a las condiciones económicas, priorizarán gastos esenciales como alimentos, bebidas no alcohólicas, productos de higiene y farmacia, lo que podría traducirse en un crecimiento de bajo dígito en estas categorías defensivas. La demanda de productos de valor, como empaques económicos y marcas propias, aumentará en respuesta a presiones en el tipo de cambio y la inflación importada.
Por otro lado, sectores no esenciales como electrónica, ropa de marca, viajes y ocio enfrentan un escenario más complicado, debido a la posible imposición de aranceles, variaciones en el tipo de cambio y una menor disposición al gasto cuando los ingresos no alcanzan a cubrir la inflación. En este contexto, las estrategias comerciales y las valuaciones de varias empresas del sector ajustaron sus perspectivas, destacando un optimismo incrementado en compañías de alimentos, bebidas y restaurantes, impulsadas por eventos internacionales y mejoras en sus operaciones.
El análisis destaca la importancia de la dinámica del consumo para la economía mexicana en un entorno de desafíos globales y una recuperación que, aunque lenta, muestra signos de estabilidad en ciertos segmentos clave.
