En la actualidad, los consultorios ubicados junto a farmacias representan una pieza clave en la atención médica primaria en México. Con alrededor de 20,000 consultorios integrados en una red que supera las 50,000 farmacias, este modelo se ha posicionado como una alternativa inmediata y conveniente para atender padecimientos comunes, sobre todo en zonas urbanas como Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey. La amplia presencia en colonias de todo el país ha permitido que millones de habitantes puedan acceder a servicios médicos rápidos y económicos, reduciendo tiempos de espera y ampliando la cobertura de atención primaria.
Estos consultorios especializados en casos leves atienden principalmente resfriados, dolores de cabeza, gastrointestinales y asuntos relacionados con certificados escolares, especialmente durante temporadas de frío y lluvias, cuando los contagios por virus respiratorios incrementan. La cercanía y los bajos costos —que oscilan entre 50 y 60 pesos por consulta— han respondido a la creciente necesidad de atención médica asequible en un contexto donde el gasto de bolsillo en salud aumenta y el desabasto en instituciones públicas persiste. La alta satisfacción de los usuarios, con entre el 80% y 90% reportando una experiencia positiva, refleja el impacto de este modelo en la comunidad.
Cabe destacar que los profesionales que laboran en estos espacios son médicos generales con cédula profesional, avalados y regulados por la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris), que mantiene estrictos criterios de operación. En promedio, estos consultorios realizan aproximadamente 10 millones de consultas mensuales, modificando significativamente la forma en que la población accede a servicios médicos básicos. Además, el sector está en plena evolución, incorporando servicios como diagnósticos sanguíneos, atención psicológica, microsseguros y cirugías cortas, mediante el uso intensivo de tecnología y estrategias innovadoras para ampliar su alcance y calidad.
Este crecimiento y diversificación reflejan una tendencia que redefinirá el panorama del primer nivel de atención en México, priorizando la rapidez, accesibilidad y la ampliación de servicios en un sistema que, en muchos casos, necesita urgentemente ampliar su capacidad de respuesta.
