Buenos Aires, Argentina. – Este 24 de marzo, Argentina conmemoró los 50 años del golpe de Estado que marcó el inicio de una de las etapas más sombrías de su historia. La movilización convocó a numerosos partidos políticos, sindicatos y organizaciones civiles, quienes se dieron cita en la histórica Plaza de Mayo para recordar a las víctimas de la dictadura y hacer reclamos al modelo político actual de Javier Milei.
Antes de que comenzaran las movilizaciones, el gobierno nacional compartió un video bajo la consigna “Memoria Completa”. En él, se cuestionó la narrativa de las administraciones kirchneristas y se incluyeron testimonios tanto de una hija de desaparecidos como de un hijo de un militar. Esta estrategia generó reacciones mixtas entre los manifestantes, que insistieron en la necesidad de recordar y no olvidar los abusos del pasado.
Los primeros grupos en marchar fueron los militantes de La Cámpora, que partieron del Espacio Memoria y Derechos Humanos, un lugar emblemático de la resistencia contra la dictadura. La marcha, que incluyó a varios líderes políticos como Cristina Fernández de Kirchner, enfatizó la desfinanciación del museo y las propuestas del gobierno para transformar el espacio.
En paralelo, el Frente Renovador y la Central de Trabajadores de la Argentina (CTA) Autónoma también se unieron a las protestas, expresando su oposición al gobierno actual. Los asistentes manifestaron sus preocupaciones sobre el impacto de las políticas de Milei, especialmente en relación con los derechos humanos y laborales, lo que llevó a muchos a comparar la situación actual con la historia del país.
Organizaciones sindicales significativas, como el Sindicato de Trabajadores de Industrias de Alimentación, también participaron activamente. Su mensaje se centró en la importancia de recordar la historia y la necesidad de unirse frente a las reformas laborales debatidas. La jornada representó así un cruce entre la memoria del pasado y los desafíos del presente.

