Más de 260 familias participaron en una emotiva celebración que refuerza la importancia del apoyo comunitario ante la pérdida de bebés y promueve la esperanza.
Cada año, durante el mes dedicado a honrar a los bebés que fallecieron durante el embarazo o poco después de nacer, se realiza en varias ciudades de México una ceremonia especial para acompañar a las familias en su proceso de duelo. Una de estas actividades destacadas es una caminata simbólica que une a los seres queridos en un acto de memoria y esperanza.
En la edición de este año, en San Pedro Garza García, aproximadamente 260 familiares partieron desde la Parroquia y Santuario de Nuestra Señora de Fátima rumbo a Calzada del Valle, donde esperaban un sendero decorado con nombres de los bebés que permanecen en el corazón de sus familias. Durante el recorrido, cada grupo se detenía frente a carteles que representan a sus hijos, en un acto de reconocimiento del amor y la pérdida.
Esta conmemoración, que también tuvo lugar simultáneamente en otras 11 ciudades mexicanas y en Caracas, Venezuela, busca fortalecer la comunidad y brindar un espacio de acompañamiento psicológico. La celebración se lleva a cabo en la semana previa al 15 de octubre, fecha en la que oficialmente se recuerda el duelo gestacional, perinatal y neonatal, resaltando la importancia de expresar el duelo y mantener viva la esperanza.
A lo largo de casi una década, este evento ha reunido a miles de familias que encuentran en la conmemoración una forma de sanar y compartir sus historias, demostrando que el apoyo colectivo puede marcar una gran diferencia en el proceso de duelo y recuperación emocional.
