El coordinador de Morena en la Cámara de Diputados afirma que la decisión final sobre la reforma será del Congreso, tras un proceso de consultas y diálogo abierto.
La definición final sobre la reforma electoral en México recaerá en el Congreso de la Unión, donde se tomarán las decisiones tras un proceso de consulta y debate público. Aunque existen propuestas de diferentes actores políticos y sociales, la participación en los foros y audiencias será clave, pero la autoridad última la tendrá la Cámara de Diputados y el Senado, que deliberarán en busca de un consenso. La comisión encargada de revisar la iniciativa tendrá la facultad de invitar a académicos, representantes de instituciones civiles y actores políticos para enriquecer el análisis, promoviendo un diálogo inclusivo. Es importante destacar que la intención es alcanzar un acuerdo amplio, idealmente con apoyo unánime o mayoritario, que refleje la voluntad de diversos sectores del país en un tema tan relevante como el sistema electoral. Esta estrategia busca fortalecer la legitimidad y la transparencia del proceso de reforma, ubicando en manos del Congreso la responsabilidad de decidir qué cambios deben implementarse para modernizar los mecanismos democráticos en México. La discusión surge en un contexto de debates intensos sobre la estructura y financiamiento de los partidos políticos, así como la representación ciudadana en las instituciones electorales. La relevancia de este proceso radica en su potencial impacto en la vida democrática y en la confianza en los procesos electorales mexicanos.
