Las autoridades iraníes forzan confesiones en TV, buscando justificar la represión contra manifestantes.
Activistas denuncian que el régimen de Irán ha intensificado la represión, forzando a detenidos a realizar confesiones públicas en televisión. En las últimas semanas, se han reportado al menos 240 casos de declaraciones bajo coacción, presentando a quienes protestan como criminales. Una organización de derechos humanos señala que estas confesiones son obtenidas mediante tortura física y psicológica. Las bien documentadas tácticas de los regímenes totalitarios buscan crear narrativas que desacrediten a los disidentes y legitimen la represión, mientras miles han perdido la vida durante las protestas. La comunidad internacional observa con preocupación estas violaciones de derechos humanos.

