Pereira, Risaralda. – El Juzgado Sexto Penal de Conocimiento de Pereira impuso una pena de 27 años y siete meses de prisión a Julián Eduardo Cifuentes Gómez, hallado culpable del asesinato del sacerdote Darío Valencia Uribe, párroco de la iglesia María Auxiliadora. La sentencia se dictó tras la aceptación de culpabilidad por parte del acusado.
Cifuentes Gómez estuvo envuelto en un crimen que alteró la paz en Pereira. El padre Darío Valencia fue reportado como desaparecido el 25 de abril de 2024, despertando la preocupación de la comunidad religiosa. Las indagaciones indicaron que el autor era un conocido del sacerdote, lo que agravó la angustia de los feligreses.
Las investigaciones revelaron cómo, después del homicidio, Cifuentes trasladó el cuerpo en una camioneta hacia Belalcázar, Caldas. Allí, arrojó el cadáver en un abismo y posteriormente lavó el vehículo para eliminar las pruebas, lo que indica una premeditación en sus actos.
El 30 de abril de 2024, Cifuentes fue detenido en Francia. Aunque permaneció en silencio durante meses, en septiembre de 2025 confesó el crimen a las autoridades y reveló el lugar donde había abandonado el cuerpo. Esto permitió que las fuerzas de seguridad recuperaran los restos del sacerdote en una zona boscosa el 20 de septiembre.
La condena al confeso asesino marca el final de un caso que conmocionó a la comunidad de Risaralda. La resolución del proceso judicial es un alivio para los feligreses y líderes religiosos, quienes habían clamado justicia durante mucho tiempo, reflejando la sensibilidad del asunto en la región del Eje Cafetero.

