Guatemala, Guatemala. – Cada 29 de abril, el mundo se detiene para recordar a quienes han perdido la vida a causa de terremotos, con un llamado a honrar la memoria de estas víctimas. Este año, se destaca la importancia de transformar el recuerdo en un compromiso activo hacia la prevención.
Guatemala se encuentra en una zona sísmica debido a la convergencia de placas tectónicas, lo que aumenta el riesgo de desastres naturales. Desde el devastador terremoto de 1976 hasta los sismos de 2012 y la reciente actividad sísmica de julio de 2025, el país ha enfrentado múltiples desafíos en la protección de su infraestructura y su población.
Las historias detrás de las cifras son profundas. Cada víctima representa un hogar, una familia y un futuro interrumpido. Esto convierte el Día Internacional en Memoria de las Víctimas de los Terremotos en una oportunidad para renovar el compromiso con la comunidad, la resiliencia y la prevención.
La prevención comienza en casa. Iniciativas como implementar un Plan Familiar de Respuesta, realizar simulacros y preparar mochilas de emergencia son fundamentales. Participar en estas acciones no solo promueve la seguridad individual, sino que también refuerza el tejido comunitario.
El Marco de Sendai para la Reducción del Riesgo de Desastres subraya la necesidad de adoptar la prevención como una responsabilidad compartida. Construir una Guatemala resiliente requiere un compromiso diario de todos los sectores para anticipar y mitigar el impacto de los desastres. Hoy, un minuto de silencio puede marcar el inicio de una conversación vital sobre la preparación en nuestras comunidades.

