Bahía Blanca, Buenos Aires. – María Olivero, una referente del golf amateur argentino, ha cambiado su perspectiva sobre el deporte. A sus 49 años, disfruta más que nunca de jugar, dejando atrás la presión de su trayectoria como campeona. Con nueve campeonatos argentinos a su nombre, su evolución personal es tan notable como su éxito deportivo.
Desde su infancia, Olivero estuvo rodeada de golfistas en su familia, lo que la llevó a dejar el tenis para dedicarse a este deporte. A los 11 años, ya contaba con hándicap y forjaba un camino extraordinario en torneos nacionales. Sin embargo, fue una decisión durante su etapa universitaria en Estados Unidos lo que radicalmente transformó su relación con el golf.
Olivero decidió que el golf no sería su carrera profesional, lo que le permitió adoptar una actitud más relajada hacia el juego. Al regresar a Argentina, se enfocó en su formación académica y su vida familiar, aunque nunca abandonó el golf. El apoyo de su esposo, Esteban Artica, ha sido fundamental para mantener su conexión con el deporte a lo largo de los años.
Recientemente, Olivero ha vuelto a competir, motivada por nuevas metas en la categoría senior. Su participación activa en la Asociación Argentina de Golf ha ampliado su impacto, enfocándose en el desarrollo del golf femenino. Con un enfoque integral, busca transmitir su experiencia y amor por el deporte a las futuras generaciones, resaltando que el golf va más allá de la competencia.

