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El cometa 3I/ATLAS volverá a ser visible en diciembre de 2025

El cometa 3I/ATLAS, de origen interestelar, reaparecerá en diciembre de 2025 tras su paso cercano al Sol en octubre, permitiendo nuevas observaciones.

Por Redacción1 min de lectura
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Después de su paso cercano al Sol en octubre, el cometa interestelar reaparecerá en el cielo terrestre, permitiendo nuevas observaciones científicas.

El cometa 3I/ATLAS, que fue detectado en julio de 2025 y tiene origen interestelar, experimentará una reaparición visible desde la Tierra a principios de diciembre de ese mismo año. Tras su acercamiento más cercano al Sol en octubre, el astro disminuirá su brillo y se volverá invisible con instrumentos ópticos debido a la posición del Sol en su trayectoria. Los modelos orbitales muestran que, tras atravesar el perihelio en torno al 30 de octubre, la roca helada se desplazará a un lado del Sol, facilitando su observación en los meses siguientes.

El paso por el perihelio marcará un punto clave, ya que el cometa pasará detrás del Sol desde la perspectiva terrestre. La mejor oportunidad para estudiarlo nuevamente en telescopios será en diciembre, cuando saldrá de la ocultación solar y recupere condiciones favorables. La reaparición permitirá actualizar detalles sobre su velocidad, tamaño y actividad cometaria, aportando datos valiosos para entender mejor su origen interestelar y caracterizar su composición.

Por su trayectoria hiperbólica, 3I/ATLAS proviene del espacio interestelar, acercándose a nuestro sistema desde la dirección de Sagitario. Aunque en su aproximación tocó las cercanías de Marte y pasó por dentro de la órbita de Júpiter, su distancia más cercana a la Tierra fue de 1.8 unidades astronómicas, por lo que no representa riesgo para el planeta. Tras su paso por el Sol y la región interior del sistema solar, continuará su camino hacia el exterior, rumbo a su destino interestelar en 2026.

Fue detectado inicialmente mediante el sistema ATLAS en Chile, y además se encontraron registros previos en archivos de otros telescopios en California. Observaciones con el Hubble en julio revelaron actividad en su núcleo, que mide entre 440 y 5.6 kilómetros. La velocidad máxima registrada fue de 221,000 kilómetros por hora, evidenciando un tránsito extremadamente rápido.

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