El cometa 3I/ATLAS volverá a ser visible a principios de diciembre tras su paso cerca del Sol, ofreciendo una oportunidad única para estudios astronómicos.
A principios de 2025, los astrónomos confirmaron la presencia del cometa 3I/ATLAS en nuestro sistema solar, detectado inicialmente por el sistema de monitoreo ATLAS en Chile. Durante su aproximación, el cometa se encontraba a más de 670 millones de kilómetros del Sol, y su trayectoria es claramente de origen interestelar, siguiendo una órbita hiperbólica que demuestra su procedencia externa.
Su paso cercano al Sol, que ocurrirá alrededor del 30 de octubre, lo llevará a su perihelio a aproximadamente 1.4 unidades astronómicas. Sin embargo, la intensa luz solar y su alineación con el núcleo impiden actualmente su observación con instrumentos terrestres. Después de cruzar su punto más cercano, se espera que reaparezca en diciembre, a medida que salga del lado opuesto del Sol, permitiendo nuevamente su visión desde la Tierra y la continuación de su estudio.
Este cometa, con un tamaño estimado que podría variar desde 440 metros hasta 5.6 kilómetros y con velocidades que alcanzan los 221,000 km/h, representa una oportunidad única para comprender mejor los objetos interestelares que ingresan a nuestro sistema. Tras su paso cerca de Marte y Júpiter, continuará su viaje hacia las regiones más externas del sistema solar, sin volver a cruzar nuestro camino.
El monitoreo en diciembre será clave para recopilar datos sobre su actividad y trayectoria, contribuyendo a afinar los modelos astronómicos y entender mejor la naturaleza de estos cuerpos provenientes de fuera de nuestra estrella.
