La participación del sector comercio en los ingresos nacionales revela su papel fundamental y diferentes dinámicas laborales en las distintas ramas del mercado.
El sector comercial en México continúa siendo un pilar clave en la generación de ingresos del país, alcanzando casi la mitad del total de suministro de bienes y servicios durante 2024. La actividad mayorista concentra cerca del 50% de estos recursos, destacándose en la venta de materias primas agropecuarias, forestales y materiales de desecho, que representan casi la mitad de las ganancias del segmento. Este subsector resulta esencial para el proceso de producción y distribución, fortaleciendo la cadena de suministro y promoviendo la economía local.
Por su parte, el comercio minorista se concentra en la venta de vehículos, combustibles y repuestos, ocupando un 30% del mercado, con una participación significativa en el empleo femenino, que supera la mitad del total de trabajadores en esta rama. Sin embargo, las ventas en plataformas digitales permanecen formación minoritaria, representando menos del 1%, reflejando aún un proceso de digitalización en progreso.
Es relevante destacar que estas cifras permiten comprender cómo se estructura la economía mexicana en diferentes niveles y sectores. La composición del empleo revela tendencias de inclusión y participación laboral, además de evidenciar áreas de oportunidad en la adopción de nuevas tecnologías y canales de venta.
En un contexto donde la economía global enfrenta cambios acelerados y desafíos, el comercio interno muestra resistencia y adaptabilidad. La diversificación de las actividades y el enfoque en la digitalización serán determinantes para ampliar su impacto económico en los años venideros.
